Tendón de Aquiles: Cómo evitar una de las lesiones más comunes en el fútbol

Uno de los riesgos más importantes a la hora de realizar actividad física son las lesiones. Más aún, si después de un largo periodo de inactividad, comenzamos a retomar las rutinas o -cuando se pueda- los encuentros en el «rectángulo sagrado». 

Pues bien, dentro de las lesiones más comunes se encuentran las de carácter tendionoso, es decir, relacionadas a los tendones, especialmente al tendón de Aquiles. 

A saber: Los tendones son las fibras conjuntivas que unen los músculos a los huesos. Las tendinopatías o lesiones tendinosas engloban distintos tipos de lesiones en los tendones como la tendinitis (inflamación del tendón) o tendinosis (dolor y alteración del tejido).

Pueden deberse a varios motivos: desde el uso de calzado no apropiado hasta la repetición de movimientos inadecuados o la falta de un calentamiento adecuado antes de la actividad. 

¿Qué es la tendinitis de Aquiles?

Esta lesión aparece como consecuencia de la sobrecarga del tendón de Aquiles, que es el encargado de conectar los músculos de la pantorrilla de la parte inferior trasera de la pierna con los huesos del talón.

Esta lesión se da sobre todo en corredores que aumentan repentinamente la duración o intensidad de sus entrenamientos. Los síntomas comienzan normalmente con un dolor leve en la zona justo después de practicar deporte.

El tratamiento, que puede llevarse a cabo de forma relativamente sencilla bajo supervisión médica, pasa por dar tiempo a que el tendón se repare, aunque en algunas ocasiones requiere de una intervención si los síntomas no remiten. 

En caso de cualquier duda, siempre es necesario consultar con un médico, pero de todas maneras te dejamos un tutorial con una serie de ejercicios orientados específicamente al tendón de Aquiles y puede servir tanto de tratamiento como prevensión.