Pablo Flamm: Un mohicano con mucho “Código Camarín”

Pablo Flamm, rostro de CDF y voz de Radio Bio-Bio es integrante de la LIF desde hace ocho años. Ha jugado en tres equipos, siguiendo una pasión por el fútbol que lo ha acompañado durante toda la vida.

Por Patricio Erlandsen.

Pablo Flamm vibra con el fútbol. Desde que era pequeño, una de sus máximas pasiones ha sido jugar a la pelota. Desde cuarto básico, integró selecciones escolares y fue parte de varios clubes amateurs en San Fernando.
Fue quizás por lo mismo que decidió estudiar periodismo. Quería seguir de cerca una actividad que tanto lo hacía apasionarse. En la Universidad de Viña del Mar fue parte de la selección y jugó dos torneos nacionales.
Hoy, convertido en un exitoso profesional de las comunicaciones, el rostro de CDF y voz de radio Bio-Bio, no ha dejado de jugar. Está en la LIF desde hace ocho años y ya ha pasado por tres equipos, en los que sigue mostrando su calidad.
¿Cómo se dio la posibilidad de jugar en Liga? 
“Yo  llegué a la LIF el 2010, por un amigo del CDF que dirigía y jugaba en Bocheros, que es uno de los clubes más importante de la liga. Llegué a la serie Senior, donde estuvo cinco años, pasando también por Súper Senior”.
Y desde ahí, ¿cuál ha sido tu trayectoria?
“Tuve una para de un año en el que no jugué (2015) y en el 2016 volví, pero a Pintores, donde también llegué por un amigo. Lamentablemente, este año la serie Súper Senior del equipo no se pudo organizar y quedamos todos libres. Ahí, otro amigo del mismo equipo, se fue a Mohicanos y me invitó a jugar, que es donde estoy ahora”.
Siempre has estado en la LIF. ¿Cómo evalúas a esta Liga? 
“La LIF es muy buena, hay un nivel muy alto, porque hay muchos exjugadores profesionales participando, pero en general, todos son de buen nivel. Para mí y para mi familia ha sido muy bueno, porque a mis hijas las tengo en las clases de tenis, y además, nos queda cerca de la casa, por los que nos sirve como un lugar de esparcimiento que aprovechamos harto”.
¿Te puedes definir como jugador: cuáles son tus características principales? 
“Yo llegué a Bocheros como 10 y con el tiempo me fueron cargando más como volante por derecha. En Pintores jugué casi siempre como volante o delantero. Hoy, en Mohicanos, juego también de mediocampista”.
¿Y dónde te gusta jugar? 
“Juego generalmente por las bandas o donde el técnico me pida. En algunos partidos, ocasionalmente termino como delantero, dependiendo de cómo vaya el encuentro”.
¿Y tus principales virtudes?
“Tengo buena técnica y buena pegada. Creo que mejoré mucho la dinámica, no sé si marco diferencias, pero sí estoy bien físicamente, que es algo muy importante, porque en Súper Senior, donde hay jugadores de 40 a 50 años, no se corre tanto, pero se juega harto. Hay equipos que te hacen correr detrás de la pelota y si no estás bien en lo físico, no aguantas. En la zona donde me toca moverme, que es por fuera, generalmente tengo que hacer harto recorrido de ida y vuelta. Me he preparado para poder estar jugando decentemente”.
Hace unas semanas fue noticia una publicación tuya criticando una expulsión por supuesta “simulación” tras un golpe en la cara. ¿Qué pasó ahí? 
“Fue un tema súper puntual. Primero, yo creo que no hay mala intención de quien me pasó a llevar, porque fue una jugada de fútbol y eso lo dejo muy claro. Lamentablemente me agarró la cara y fue bien fuerte, pero pudo haber sido peor. Yo tengo una muy buena relación con los árbitros, en los ocho años que llevo en la LIF, me han expulsado dos veces. Esta segunda fue porque según él, yo había simulado. Él me dijo algo y yo le respondí, pero tampoco pasó a mayores. Después hablamos y teníamos un punto de vista diferente, pero incluso el tribunal me absolvió”.
¿Siempre jugaste fútbol o empezaste más grande?
“Yo siempre jugué, fui seleccionado del colegio desde cuarto básico a cuarto medio en el Instituto San Fernando y también jugué en varios clubes amateurs de la ciudad. Después, en la Universidad Viña del Mar, los cinco años que estuve en periodismo, fui seleccionado y participé en dos campeonatos nacionales”.
¿Y no fue una posibilidad ser profesional?
“En algún momento pudo existir una opción, pero por distintos motivos no se dio. De todas maneras siempre he jugado, de toda la vida”.
¿Qué significa para ti jugar en Liga? 
“En la liga se representa el espíritu de todos los que nos gusta jugar fútbol, unos mejores y otros menos capacitados. Al final, el jugador de liga es la esencia del jugador de fútbol. Llegar al camarín, echar la talla con los compañeros, jugar el partido y el tercer tiempo, es algo muy lindo”.
¿Qué objetivos tiene Mohicanos para el Clausura?
“Espero que no se enojen mis compañeros, pero creo en el Apertura, hicimos el torneo más malo de la historia de Mohicanos. No ganamos ningún partido. Ahora en el Clausura ganamos el primero y perdimos el segundo. Esperamos terminar lo más arriba posible, pero vamos a ir viendo cómo se va dando”.