Las canchas de pasto sintético y su impacto en los jugadores

En Chile existen muchas canchas de pasto sintético, ya sea por la condición geográfica, que impide la instalación y mantención de pasto natural en algunos puntos del país, o porque las canchas sintéticas tienen mayor durabilidad. En cualquier caso, las canchas de pasto sintético llegaron para quedarse, y con el cambio climático y la sequía, su futuro se ve aún más auspicioso. Pero ¿cuáles son los efectos de este material en los jugadores?

A principio de mes fuimos testigos de la terrible lesión que sufrió el volante de la Universidad Católica, Francisco “Gato” Silva, quien tras la barrida de Matías Laba, en el partido contra Unión La Calera, sufrió la doble fractura de tibia y peroné, siendo retirado en ambulancia desde el Estadio Nicolás Chahuán, recinto cuya cancha es sintética.

Sería injusto culpar a la cancha por esta grave lesión, más cuando el jugador rival fue expulsado del encuentro. Pero ¿qué relación tiene el pasto sintético con las lesiones? El médico deportólogo José Manuel del Valle aclaró que no existen más posibilidades de sufrir lesiones por el hecho de jugar en una cancha sintética, siempre y cuando esta sea de buena calidad y estándar FIFA.

“Ahora bien, el hecho de que no se le haga mantención a las canchas, o sean de mala calidad o con materiales no adecuados, sí puede aumentar el riesgo. El desgaste producido por la radiación UV y el mismo uso de los jugadores, desgastan las propiedades mecánicas de la cancha que tienen influencia sobre el impacto en el cuerpo humano, por lo que es importante no solo el asegurar que las canchas sean construidas con el material adecuado, sino que además se le hagan las mantenciones periódicas correspondientes”, aseguró el profesional del Centro de Salud Deportiva de la Clínica Santa María.

Las canchas sintéticas en el fútbol amateur

En el fútbol amateur, los futbolistas también deben jugar en canchas de pasto sintético, las que pueden no encontrarse en óptimas condiciones para su uso. Esta situación podría aumentar el riesgo de reagudizar lesiones crónicas como las tendinopatías (tendinitis), sobre todo a nivel de rodilla y tobillo.

El médico deportólogo José Manuel del Valle, aseguró que “también existe el riesgo de producirse fracturas por estrés a nivel del pie y la tibia, dada la poca absorción del impacto sobre el suelo. Si la superficie no se encuentra correctamente nivelada, también se podrían sufrir esguinces de ligamentos a nivel de tobillo y rodilla”.

El especialista también recalcó que existen estudios que demuestran que en los deportistas amateur aumenta la incidencia de lesiones comparando ambos tipos de pasto, el sintético y el natural, por lo que la falta de preparación puede ser un riesgo para generar este tipo de patologías.

“El futbolista que juega habitualmente en césped sintético debe prepararse como cualquier otro futbolista que juega en cualquier superficie. Es decir, tener una preparación física adecuada, técnicas deportivas adecuadas y calzado adecuado. En general, al hacer entrenamiento de fuerza sobre todo de extremidades inferiores, dos veces por semana, bastaría para proteger al organismo de lesiones musculoesqueléticas provocadas por el aumento de las cargas de competición”, aseguró.

Entrenamiento que debe complementarse con al menos un día de descanso de la actividad deportiva, ya que el aumento de cargas puede aumentar el riesgo de lesiones. Esto, acompañado de un buen calentamiento previo a la actividad también es útil para prevenir lesiones o dolores posteriores al juego. 

Finalmente, se recomienda el uso de calzado adecuado para césped sintético, el que debe tener tapones cortos menores a 1 cm que recubran toda la suela, para así tener una buena experiencia durante y después del juego.