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A LA CONQUISTA DE AMÉRICA

Doce países, 276 jugadores y millones de espectadores en todo el mundo darán cita a la cuadragésimo sexta edición de Copa América, el torneo de selecciones más antiguo del mundo, que esta vez volverá a jugarse en Brasil, después de 30 años.

Un torneo esperado por muchos, desvirtuado a ratos por la frecuencia en que se realiza, pero siempre atractivo, lleno de buen fútbol, talento y color en las tribunas. Y es en cancha que se verán a los mejores jugadores del mundo.

No por nada la tasación total de todos los combinados que participan en el torneo está avaluada (según el sitio alemán Transfermarkt) en 2.966 millones de euros. Por las canchas brasileñas, los espectadores se deleitarán viendo a estrellas mundiales como Lionel Messi, Coutinho, Luis Suárez, James Rodríguez o Arturo Vidal, que brillan en los principales clubes del mundo.

Brasil y Argentina, los grandes favoritos

A contar del viernes 14, el continente se paraliza para presenciar el torneo que todos quieren y en el que la Selección Chilena llega como doble campeona, luego de haber obtenido los títulos en Chile 2015 y Estados Unidos 2016.

Todos lucharán por quedarse con el cetro. Por supuesto, algunos combinados con más posibilidades que otros. La gran favorita es Brasil, que como dueño de casa quiere dejar atrás los fantasmas de sus últimas presentaciones, y especialmente, la pobre imagen que dejó la última vez que fue anfitrión en la pasada Copa del Mundo del 2014, donde solo alcanzó el cuarto puesto y sufrió una histórica goleada de 1-7 ante Alemania, que muchos recuerdan.

En la pasada edición del certamen, el “Scratch” se fue en primera ronda generando una enorme crisis. Llegó Tite, que enrieló al equipo, consiguiendo la clasificación a la Copa del Mundo de Rusia, donde, sin embargo, solo llegó a los cuartos de final, dándole una nueva decepción a los torcedores.

Por lo mismo, nadie se imagina otro fracaso. Este es el momento de Brasil, que buscará mantener esa tradición que indica que en las cuatro veces que el torneo se ha jugado en ese país, la “Verdeamerlha” ha logrado quedarse con el título. Un hecatombe, como sería no lograr el título, seguramente traerá nuevos cambios, partiendo por la salida de Tite y la más que segura renovación del plantel pensando en las Clasificatorias para Catar 2022.

Otro que tiene sed de revancha es Argentina. El equipo de Lionel Messi viene sufriendo decepción tras decepción luego de perder la final del Mundial, precisamente en Brasil ante Alemania el 2014. Siguieron las derrotas consecutivas ante Chile el 2015 y 2016 y la temprana eliminación en octavos de final en la Copa del Mundo 2018, que originó la salida de Jorge Sampaoli, pero también el adiós de varios históricos como Javier Mascherano, Gonzalo Higuaín y Lucas Biglia, entre otros.

Con el mismo favoritismo que en todos los torneos en los que participa, la “Albiceleste” busca darle una alegría, por fin a su máxima estrella, Lionel Messi. Solo días antes del comienzo del torneo, “La Pulga” señalaba que “yo quiero terminar mi carrera y ganar algo con la Selección o intentarlo todas las veces posible, no quedarme en que no se me dio. Por la gente que no quería que esté, o comentarios malos hacia mí. Quiero levantarme, intentarlo otra vez, es el mensaje para los niños que les gusta verme”.

Argentina necesita volver a mostrar al mundo que es una potencia futbolística. 26 años sin ganar algo es demasiado para uno de los países que más vibra con este deporte. Otra decepción sería un golpe difícil de asimilar, y seguramente, generaría un nuevo caos al interior de la AFA, con cambio de entrenador y voces que, tal como fue en 2014, 2015 y 2016 se levantarán en contra de Messi, el símbolo de una generación que no logra darle triunfos a su país.

Chile: A luchar en medio de los conflictos internos

Para Chile, participar en esta Copa América de Brasil supone un doble desafío. Por un lado, está la opción de conseguir el tricampeonato. Pero por otro, será una prueba para un grupo de jugadores que está siendo duramente criticado luego de no haber conseguido la clasificación a la Copa del Mundo de Rusia.

Los futbolistas nacionales, comandados por Arturo Vidal, buscarán demostrar que aún tienen algo más por aportar y que el mentado fin de la “generación dorada”, aún no se produce. Claro que para ello, deberá luchar por dejar atrás la mala imagen que ha dado en los partidos amistosos que ha disputado al mando de su entrenador, el colombiano, Reinaldo Rueda.

El cafetero no le ha podido dar orden a un equipo que se quebró internamente. Se trata de una verdadera guerra fría en que los principales afectados son Claudio Bravo y Marcelo Díaz, quienes quedaron al margen de la nómina y no podrán estar en Brasil para luchar por la retención de la doble corona de la que formaron parte.

Para muchos, Rueda se juega buena parte de sus chances de continuar al mando de “La Roja” en este torneo. Cada vez son más fuertes los rumores que hablan de su posible partida en caso de una negativa participación chilena.

Antes del inicio de la Copa, el presidente de la ANFP, Sebastián Moreno, advirtió que “obviamente no me tiene contento el 44% de rendimiento de la selección; tampoco a Rueda y a los jugadores. Pero incluso más que los resultados en la Copa, esperamos que se consolide un funcionamiento para la eliminatoria”. Sin embargo, también expuso que “se analizará, tanto lo malo como lo bueno, para tener oportunidades de mejora, una vez terminada la Copa América”.

Asoman como sorpresas

Además del actual campeón, Brasil y Argentina, hay otras selecciones que también querrán decir algo y asoman como posibles sorpresas para la presente edición del certamen continental de países más antiguo del mundo.

Aunque catalogarla como sorpresa sería un exceso, Uruguay es uno de los cuadros que aparece con buenas opciones de meterse en instancias decisivas. Con Oscar Washington Tabárez, “La Celeste” sigue con un proceso que ha sido muy exitoso, al que ahora se han ido agregando nuevos nombres que le han dado mayor potencialidad al equipo charrúa.

Fernando Muslera, Diego Godín y Luis Suárez son los estandartes de un plantel que cuenta con emergentes como Rodrigo Betancur (Juventus), Lucas Torreira (Arsenal) y Maximiliano Gómez (Celta de Vigo), todos de muy buen rendimiento durante la pasada temporada europea.

Luego del título obtenido el 2011 en Argentina y con el recuerdo siempre latente del “Maracanazo” de 1950, Uruguay quiere volver a hacerse grande en una tierra donde ha sabido de grandes alegrías.

Colombia también es uno que surge entre los que pueden hacer algo importante. Los “cafeteros” tienen un muy buen plantel con figuras de renombre como James Rodríguez, Radamel Falcao García, Juan Guillermo Cuadrado y el meta David Ospina.

A ellos se suman figuras que han irrumpido como Duvan Zapata, de gran campaña en el Atalanta italiano o los jóvenes centrales Yerry Mina y Davinson Sánchez.

Perú, después de 36 años de ausencia, volvió el año pasado a una Copa del Mundo gracias a una buena generación de futbolistas al mando de Ricardo Gareca, que de la mano de Paolo Guerrero, su gran estandarte, deberá demostrar que aún tiene potencial como para pelear por conseguir el título de América, algo que no consigue desde hace 43 años. Para los incaicos llegó el momento de dar una muestra de calidad.

El resto de los equipos, incluidas las invitadas Japón (se presenta con su equipo olímpico) y Catar (actual campeón de Asia) son verdaderas incógnitas y deberán demostrar para qué están. En el papel, cuadros como Paraguay, Ecuador y Venezuela lucharán por obtener un cupo en cuartos de final, y de ahí en más, tratarán de dar el gran zarpazo.